VIH negativo o positivo: ¿cómo sobrevivir al diagnóstico?

Si seguimos hablando del VIH como un secreto de confesión, jamás podremos hacerle frente a este padecimiento. Ser VIH negativo o positivo es una odisea en cualquier caso. ¿Y saben qué? El sistema de salud tiene mucha culpa en que no haya diagnósticos a tiempo. Es que por lo menos la mitad de la población colombiana infectada con este virus, desconoce su padecimiento y muere por ello.

Soy una de esas personas extremadamente cuidadosas con la salud sexual. Conozco las causas y formas de contagio de las ITS (infecciones de transmisión sexual) y sus consecuencias. Tan así es la cosa que religiosamente cada año, junto con la citología, pido un diagnóstico  completo de ITS.  Ahí empieza el padecimiento.

VIH negativoLa odisea de solicitar un examen de VIH

Nuestra cultura tiene tanta aversión a hablar de sexo y todo lo que de allí deviene, que incluso, muchos médicos se escandalizan cuando pides un examen de VIH. Cada vez que te ve un profesional, hay una nueva reacción; unas más desagradables que otras.

Pero más allá de las caras de pánico, de agradecimiento o de cuestionamiento, me parece inconcebible que el sistema de salud siga viendo el VIH como un tema de confesionario. La última vez el médico, antes de enviármelo sacó de un cajón una cantidad impresionante de formatos que debía leer y firmar.

En resumidas cuentas tenía que decirle al sistema de salud que yo les permitía hacerse cargo y manejar según sus procedimientos el diagnóstico de mi prueba de VIH positivo o negativo. Firmé los papeles, leí el consentimiento, afirmé que lo hacía bajo mi voluntad, pensé en lo protocolario del asunto y fui por mis órdenes médicas.

Ese día no solo había pedido exámenes de ITS, sino también de algunas enfermedades para las cuales debo tomar medicamentos a diario. Para los demás diagnósticos y pruebas no hubo protocolo, firma, ni nada especial. Para el de VIH, en cambio, tuve que firmar más papeles y darme cuenta de que debía ir a otro lugar diferente a hacerme solo ese examen, volver a firmar y a dar autorizaciones y escuchar todo esto con volumen bajito y muy cerca al oído.

Lo que queda en la cabeza después del resultado VIH negativo

Con mucha inquietud sobre los procedimientos, pregunté a varios amigos médicos y psicólogos sobre la razón de ser de la burocracia frente al VIH. Muchos me dieron argumentos legales, de defensa frente a demandas, de acompañamiento con los pacientes… en fin. Con todos, llegamos a la conclusión de que si el diagnóstico se maneja así, es por un tema netamente cultural.

¿Cómo así? Culturalmente tenemos muy arraigada la idea de que las ITS son infecciones que solo tienen los homosexuales, promiscuos, prostitutas o persona que frecuentan moteles o casas de prostitución. Y si bien estos son factores de riesgos, muchos de ellos son VIH negativo. Sin embargo, hay muchos pacientes silenciosos que no se dan cuenta nunca del virus y son, en gran parte, personas con parejas estables y sin conductas de riesgo.

El deber ser del sistema de salud y de todos

Entonces sería muy importante que, así como se promueve la citología o la vacunación, se incentive más a las personas a hacerse controles periódicos. Esto empieza por hablar a volumen normal sobre la infección, por explicar que cualquiera es susceptible al contagio. Por minimizar los trámites y por contarle a la gente que es una enfermedad tan tratable como otras enfermedades crónicas.

El VIH/Sida en Colombia, es la quinta causa de muerte. La primera, son las enfermedades cardiovasculares, que también se adquieren, que también son prevenibles, que también se contraen por no ser conscientes de una práctica. Y yo no veo a nadie diciéndole a otro bajito al oído que es hipertenso, ni firmando mil papeles para que en la consulta no le digan en voz alta que tiene problemas cardiovasculares. ¿Entonces cuál es el misterio con el VIH? ¿Que está relacionado con el sexo?

También te puede interesar: ¿Te acuerdas dónde aprendiste a follar? 

Por nuestro lado, nos queda empezar a ver con más normalidad el tema, entender que es una consecuencia del sexo, como la hipertensión lo es de comer mal y no ejercitarse. Hay que entender que hay formas de prevenirlo y reconocer la importancia de los mecanismos de barrera. Debemos aprender a pensar en nuestro bienestar sin satanizar una enfermedad solo porque viene del sexo.

Un profesor decía en clase: lo que no se nombra no existe. Es este momento yo diría que lo que no se habla no se previene. Si seguimos con miedo de hablar de sexo, si seguimos tratando el VIH negativo o positivo con un monstruo indomable, nunca podremos frenar las cifras de contagio. Tomen el control sobre sus cuerpos, esto también implica adueñarse de su salud y de mantenerse al tanto de cualquier novedad. ¡Todos a hacernos el examen del VIH!

By | 2018-10-15T22:18:00-05:00 octubre 15th, 2018|Sin Filtro|0 Comments

About the Author:

Leave A Comment