Lo que no me dijeron cuando estaba escogiendo una copa menstrual

Como muchas mujeres tome la decisión de cambiar los típicos tampones por la muy famosa copa menstrual. No soy de las que adjetivos como “orgánico, gluten-free, light” le llamen la atención. Sin embargo, todo lo que tenga que ver con ahorrar capta inmediatamente mi atención.

Conocí la copa por medio de mis amigas, que son más hippies y mucho más enteradas que yo de lo que es tendencia en el mundo. Creo que un poco más de un año después de que ellas la consiguieran, yo adquirí la mía; y obviamente ellas eran unas profesionales en el uso de la copa, cuando yo apenas era una amateur en ese arte.

Mi experiencia

Me fui a vivir a otro país donde es mucho más fácil conseguir las copas y donde, a diferencia de Colombia, pude encontrar varias marcas fácilmente en los supermercados o farmacias. Si es online la cantidad de marcas era casi infinita (y los estafadores también).

Desafortunadamente, la experiencia fue desastrosa, pase de pensar “no es tan cómoda” a “no me la aguanto”; me pregunté mil veces qué hacía mal y culpé a mi poca experiencia, pero lo único que cambió con el tiempo fue mi actitud hacia ella.

No entendía cómo la copa le había cambiado la vida a todas las mujeres con las que hablaba y yo ni la soportaba. En varias ocasiones me cuestioné si era yo la única mujer a la que este nuevo invento no le va a cambiar la vida; pensé también que a lo mejor yo tenía problemas anatómicos que me impedían el uso de esos dispositivos. La frustración era tan grande que creí que estaba destinada o condenada a sobrevivir con tampones y pagarlos toda mi vida.

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Intenté de todo

Probé otras formas de doblar, tuve las más baratas, las mas costosas, usé diferentes tallas, corté el tallo y no escuchaba el coro celestial que me imaginé que escucharía cuando la copa se convirtiera en mi mejor amiga.

Siempre he sido una persona terca y afortunadamente lo fui con las copas menstruales; después de horas viendo tutoriales y leyendo blogs, encontré muchas mujeres con el mismo problema que yo tenía, no saber qué tan alto está ubicado mi cervix, esperen… Ni siquiera sabía bien que era cérvix, así que si tu no sabes puedes leer rápidamente esta definición

Sabiendo que es, debes tener claro que la copa se aloja donde empieza el cérvix, esta es una información importante, para saber cómo poner la copa correctamente. Ahora tienes que medir dónde está tu cérvix ¿cómo?, hay miles de tutoriales en youtube, pero aquí te lo resumo

¿Cómo medir tu cérvix?

En los días de tu período y después de lavarte las manos, introduces un dedo en tu vagina, (debe ser con tu periodo, porque tu cérvix cambia durante todo el mes).

Ahora intenta tocarlo, se debería sentir como cuando tocas la punta de tu nariz. Cuando lo toques verifica hasta que falange de tu dedo has llegado y sabrás qué tan alto es.
La primer falange es para un cérvix bajo, la segunda para mediano y todo tu dedo o si no lo tocas, tienes un cérvix alto.

Imagen tomada de https://www.intimina.com 

Después vas a medir la distancia de tu dedo hasta la falange a la que llegaste cuando tocabas tu cérvix y la vas a comparar con las copas.

En este listado puedes encontrar varias copas y sus medidas, si la copa que usas no está en esa lista, puedes leer los comentarios de las personas que han comprado la copa en la que estás interesada, o le puedes preguntar directamente al vendedor.

Asegúrate que la copa sea de silicona médica o si eres alérgica a la silicona puedes intentar con copas hechas de TPE (elastómeros termoplásticos), y por último y no por eso menos importante, fíjate que la copa que vayas a comprar esté certificada (pero de verdad) por la FDA o Invima (en Colombia), es muy importante que algo que vas a usar dentro de ti, sea de calidad. “Put a cup in It” es un website especializado en copas menstruales y tiene un test que te puede ayudar a escoger la copa más indicada para ti 

Un final feliz

Al final, me di cuenta que establecer solo dos tallas de copas no es suficiente, hay más factores que influyen en qué copa te funciona mejor. El tamaño del cérvix, lo fuerte que sean tus paredes vaginales y que tan suave o firme sea la copa.

Yo después de intentar esto escuché finalmente el coro angelical que tanto esperé. Hoy, después de 4 copas compradas, noches de incomodidad, mañanas buscando incansablemente la copa en mis entrañas, y de haber medido mi cervix, comprar una de mi tamaño, haberla usado y hacerla parte de mí puedo decir que ¡a mi también la copa me cambió la vida!

Helena

By | 2018-12-19T13:16:12-05:00 diciembre 19th, 2018|Sin Filtro|0 Comments

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