Las etapas de la tusa ¿Cómo gozar el momento?

 

Hay días en los que definitivamente solo quiero escribir, tal vez sea una manera de regular mis instintos sexuales, los cuales últimamente están muy elevados por la etapa de la tusa en la que estoy. Sí, definitivamente la tusa tiene varias etapas y al principio siempre nos negamos a vivirlas todas: Casi siempre nos gustaría saltarnos algunas, las más dolorosas y llegar a la parte divertida de una vez, pero lo siento amigas y amigos, la cosa no funciona así.

La angustia de no querer vivir cada etapa luego de una ruptura amorosa tiene que ver mucho con lo complejo que son los cambios para los seres humanos. Por experiencia propia y de mis amigas pienso que aún queda muchooo drama de por medio en estas etapas de superación de un amor. Esta tarea no es nada fácil ¡qué tal que  todo fuera como la decisión de cambiar de camisa o de empleo! para el amor somos un poco menos ágiles.

A decir verdad cuando salimos de una relación, nuestra primera idea se asocia mucho a la que tenemos cuando despertamos después de una noche de muchos tragos: juramos jamás volver a hacerlo, sentimos ese dolor que atraviesa el cuerpo y nos culpamos constantemente de haber tomado malas decisiones y más si se llega a los extremos. Funciona para cualquiera de los dos casos. Sin embargo, en pro de promover las relaciones sanas, lo ideal es que no sea necesario llegar hasta allá. Aprender a reconocer cuándo hay que alejarse de alguien o cortar una relación, influye mucho en que las etapas de la tusa sean menos dolorosas y más constructivas.               ¡OJO pues!, tomen nota a esto último.

Es muy importante vivir cada etapa de la tusa, solo cuando llegamos a la etapa del nuevo éxtasis comprendemos el crecimiento personal que tuvimos después de haber pasado las anteriores; el miedo, la rabia, la ansiedad, la tristeza y, por supuesto, la calentura.

Entonces, según mi “vaga experiencia” (jajaja creo que ya tengo un máster)  estas son las etapas de la tusa:

  1.  Decepción

    La primera etapa siempre se trata de una profunda sensación de decepción, de abrir los ojos y decir “qué mierda fue lo que pasó”. Generalmente aquí estamos confundidos sobre el siguiente paso. Por momentos decimos estar bien y en otros estamos muy mal. No encontramos razones, es más, no razonamos, parecemos entes que no entienden la nueva realidad y que piensan que en cualquier momento esto puede cambiar.

  2.  Rabia

    Después de la etapa de decepción, cuando ya te das cuenta de lo duro que te pegaste contra esa pared de vidrio, viene la profunda y desgarradora rabia. Este es el momento donde eliminas contactos, tomas decisiones apresuradas, insultas, dedicas canciones… te embriagas, donas al relleno sanitario todo lo que te recuerde al o la  susodicha, en fin, sacamos nuestra versión más dramática.

Esta es la etapa que menos me gusta; la inteligencia emocional se va por el suelo, nos hacemos mucho daño y hacemos mucho más cuando actuamos instintivamente. Yo recomendaría desatar nuestra rabia o frustración —que es una etapa normal—, con otras cosas más chéveres y que nos ayuden a encauzar la energía. Podemos escribir, hacer deporte, bailar hasta que duelan los pies, no sé… desahogarnos con alguien de confianza.

  1.   Tristeza:

    Llega la tristeza, tal cual como en la película Intensamente. Esta es la etapa más larga, hay personas que de verdad no salen de aquí por un largo rato y necesitan mucha ayuda. Andas con una lágrima en los ojos todo el tiempo,  la vida comienza a perder sentido, la rutina se vuelve larga y tu almohada es la mejor aliada. Las canciones tristes parecen hechas solo para y por ti ; comienzas a replantear, no solo tus relaciones afectivas, si no tu papel dentro de la sociedad, tu futuro y tu presente. Este es un momento muy bello, para mi es de limpieza y retrospección. además esta es la etapa de las amistades, las siempre necesarias amistades.

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Nota importante: Queridas amistades, siempre, siempre, siempre, es en esta etapa donde hay que interceder, no para hundir más, sino para servir de flotador.

Al final y esto te lo puedo asegurar todos y todas logramos salir de este momento, con diferentes ayudas y mucha voluntad. Yendo al gym, a teatro, recuperando espacios que dabas por perdidos, buscando, por qué no, ayudas espirituales externas como yoga, medicina alternativa, religiones, meditación… lo que sea que te haga sentir mejor.

  1.    La prostitusa:

    Tengo una amiga que la llama así, y tiene toda la razón en hacerlo, esta etapa es de éxtasis, es el tiempo de las ovulaciones alargadas. Luego de pasar por el proceso de desarme del cuerpo y la vida, nos comenzamos a ver en el espejo y todo es diferente: ojos más grandes, cabello más brillante, un mejor cuerpo (en muchos casos sin hacer una sola rutina de ejercicios), este es el momento de incluir otras personas y pasar “bomba”. En esta etapa estoy yo.

Muchos de los compañeros de trabajo comienzan a verse más atractivos ¡qué raro!, aparecen amoríos del pasado, llegas hasta a instalar Tinder, estás dispuesta a experimentar con el man que siempre ha estado ahí y te hace palpitar tu vulva, ¡tu vagina empieza a tener vida propia! Recuperas tu sexualidad, tu sensualidad, TE RECUPERAS.

Siempre pasa, aunque nos neguemos a vivirlo. Las etapas, una a una, llegan y se van de nuestras vidas; hasta la prostitusa, lastimosamente, tambien pasa (emoticon llorando). Así que a disfrutar esas conversaciones que nos suben más que el ego y nos calientan hasta derretir ese verano. Grr.

Sabina

By | 2018-11-27T15:35:55-05:00 noviembre 27th, 2018|Sin Final Feliz, Sin Verano|0 Comments

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